viernes, 29 de septiembre de 2017

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Valencia.

Valencia.
Alquería de la Font,en el camino Hondo del Grao.
Dibujo de Alfredo Baeschlin sobre 1905.
Hemeroteca Municipal de Valencia.
Valencia.
Actual Calle Islas Canarias y Calle Trafalgar.
Google Maps.
Localización: Angel Martinez.

martes, 26 de septiembre de 2017

lunes, 25 de septiembre de 2017

Portugalete (Vizcaya).

Portugalete (Vizcaya).

Costa de Portugalete P. Pérez de Castro dib.º y lit.º ca.1860.
Biblioteca Nacional de España.

Se trata, precisamente, de una vista de parte de los arrecifes de Los Palos, situados entre La Peñota (gran peñasco que se encontraba próxima al acantilado y sobresalía en pleamar, que ha dado su nombre a la zona limítrofe con Portugalete) y la rada de Santurtzi (al antiguo puerto se le denominaba El Pedregal).
Se trata de un tramo de costa que hasta 1866 formaba parte de la villa jarrillera.
El paraje representado es de difícil localización en la actualidad.
En cualquier caso, esta imagen, junto con otras pocas más, constituyen el escaso testimonio gráfico que se conserva de una costa idílica perdida.
Información extraída de este enlace:
https://garciadeiturrospe.wordpress.com/2016/04/21/los-arrecifes-de-los-palos-y-el-relleno/

domingo, 24 de septiembre de 2017

Virgen del Rocío en Almonte (Huelva).

Virgen del Rocío en Almonte (Huelva).
Vro Rto de Nª Sª del Rocío en 1880.
F. Mitjana Málaga.
Biblioteca Nacional de España.
Virgen del Rocío en Almonte (Huelva).
Virgen del Rocío 2017.

Según la leyenda entrado el siglo XV de la Encarnación del Verbo Eterno, un hombre,otra leyenda lo identifica como Gregorio (“Goro”) Medina, natural de Villamanrique de la Condesa que, o apacentaba ganado o había salido a cazar, hallándose en el término de la villa de Almonte, en el sitio llamado La Rocina (cuyas incultas malezas le hacían impracticable a humanas plantas y sólo accesible a las aves y silvestres fieras, advirtió en la vehemencia del ladrido de los perros, que se ocultaba en aquella selva alguna cosa que les movía a aquellas expresiones de su natural instinto. Penetró aunque a costa de no pocos trabajos, y, en medio de las espinas, halló la imagen de aquel sagrado Lirio intacto de las espinas del pecado, vio entre las zarzas el simulacro de aquella Zarza Mística ilesa en medio de los ardores del original delito; miró una imagen de la Reina de los Ángeles de estatura natural, colocada sobre el tronco de un árbol. Era de talla y su belleza peregrina. Vestíase de una túnica de lino entre blanco y verde, y era su portentosa hermosura atractivo aún para la imaginación más libertina».
«Hallazgo tan precioso como no esperado, llenó al hombre de un gozo sobre toda ponderación, y, queriendo hacer a todos patente tanta dicha, a costa de sus afanes, desmontando parte de aquel cerrado bosque, sacó en sus hombros la soberana imagen a campo descubierto, Pero como fuese su intención colocar en la villa de Almonte, distante tres leguas de aquel sitio, el bello simulacro, siguiendo en sus intentos piadosos, se quedó dormido a esfuerzo de su cansancio y su fatiga. Despertó y se halló sin la sagrada imagen, penetrado de dolor, volvió al sitio donde la vio primero, y allí la encontró como antes.
Vino a Almonte y refirió todo lo sucedido con la cual noticia salieron el clero y cabildo de esta villa y hallaron la santa imagen en el lugar y modo que el hombre les había referido, notando ilesa su belleza, no obstante el largo tiempo que había estado expuesta a la inclemencia de los tiempos, lluvias, rayos de sol y tempestades.
Poseídos de la devoción y el respeto, la sacaron entre las malezas y la pusieron en la iglesia mayor de dicha villa, entre tanto que en aquella selva se le labraba templo. Hízose, en efecto, una pequeña ermita de diez varas de largo, y se construyó el altar para colocar la imagen, de tal modo que el tronco en que fue hallada le sirviese de peana.
Aforándose en aquel sitio con el nombre de la Virgen de las Rocinas.
La imagen actual no es la primitiva. Según el investigador Don José Alonso Morgado y González, es una bellísima escultura, de poco más de un metro de altura con el estilo de principios del siglo XV.
El estado de deterioro en el que se encontraba hizo obligada su restauración y esta se realizó atendiendo al gusto llamado gótico. La primitiva imagen está embutida en la actual; el rostro está practicamente borrado, de sus hombros pende un manto azul, el vestido es verde, sujeto a la cintura por un cinturón lleno de estrellas doradas, en la parte baja se observa el calzado grana de forma puntiaguda. En el pecho, a la izquierda, está señalado el lugar que ocupó el Niño. Este Niño fue llevado a Ámerica, por un caballero, que donó el que tiene actualmente.
A mediados del XVII, se trató de nuevo de restaurar y sufrió una transformación radical, quedando oculta la imagen la Imagen primitiva, y resultando, una vez restaurada, tal como hoy se admira.
Información extraída de este enlace: http://www.rocio.com/la-leyenda/

sábado, 23 de septiembre de 2017

Melilla.

Melilla.
Vista de la ciudad de Melilla en 1850-1900
Litografía de Fco.rojo ca.1899.
Biblioteca Nacional de España.
Melilla.
Vista de la ciudad de Melilla.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Arcos de la Frontera (Cádiz).

Arcos de la Frontera (Cádiz).
Iglesia de Santa María en Arcos de la Frontera en 1856.
 Dibujado del natural por J. X. Parcerisa ; Lit. por P. B.Parcerisa.
Biblioteca Nacional de España.
Arcos de la Frontera (Cádiz).
Basílica de Santa María de la Asunción.
Calle Dean Espinosa.

La fachada gótica pertenece a los S. XV al XVIII, destacando en ella el contrafuerte con agujas, pináculos y cresterías truncadas. Al bajar la escalinata, de vuelta a la fachada principal, podemos observar un ara votiva romana dedicada al genio del municipio encontrada en los cimientos de Santa María con motivo del rebaje del callejón de las Monjas.

jueves, 21 de septiembre de 2017

miércoles, 20 de septiembre de 2017

Madrid.

Madrid.
S.M. la Reina de España Isabel II recibiendo la Rosa de Oro por el Papa Pio IX en 1868.
Capilla del Palacio Real de Madrid.
Biblioteca Nacional de España.
Capilla del Palacio Real de Madrid.

El 12 de febrero de 1868 se celebró en la capilla del palacio real de Madrid una solemne ceremonia religiosa, que dejó pasmada a toda Europa, conocedora de las golferías de la reina Isabel de Borbón y de Borbón, II de este nombre en la triste historia de España. El obispo de Roma, apodado papa Pío IX por sus secuaces, había concedido a la reina la Rosa de Oro, máxima distinción de la Iglesia catolicorromana para premiar las virtudes de un rey, y ese día la recibió.
Luis Pallori, ablegado de Pío IX, llevó la Rosa de Oro desde la Nunciatura al palacio de Oriente, en brillante procesión civicomilitar. Allí esperaban cardenales, arzobispos, obispos, abades mitrados, los llamados grandes de España, gentiles-hombres y demás fauna palaciega, así como senadores, diputados, el Gobierno en pleno con su presidente, el general golpista Ramón María Narváez, alias El Espadón de Loja, y con la presencia muy destacada del ministro de Ultramar e interino de Marina, Carlos Marfori, amante oficial de la reina católica en esos días, más otros vividores a costa del pueblo.

En los sitiales de honor se acomodaron la reina, apodada Isabelona por sus súbditos a causa de sus gorduras, y su esposo putativo, Francisco de Asís de Borbón y de Borbón, alias Doña Paquita, con sus hijos adulterinos, y otros familiares.

Celebró la misa el arzobispo de Trajanópolis, Antonio María Claret, confesor de la reina, por lo que se supone que conocía sus adulterios continuados. Como servidor palaciego estaba obligado a disculpar los excesos uterinos de su majestad, perdonar sus pecados lujuriosos y mirar para otro lado, si quería conservar el sustancioso y cómodo cargo. Además, estaba convencido de que la liturgia romana no sirve para nada, así que la aplicaba tan tranquilo. Con mucho descaro, eso sí.
Información extraída de este enlace: 

martes, 19 de septiembre de 2017

Cádiz.

Cádiz.
Defensa en los tejados de la Catedral de Cádiz en 1869.
Biblioteca Nacional de España.
Cádiz.
Tejados de la Catedral de Cádiz.

La Revolución de 1868, llamada la Gloriosa o Revolución de Septiembre, también conocida por la Septembrina, fue una sublevación militar con elementos civiles que tuvo lugar en España en septiembre de 1868 y supuso el destronamiento y exilio de la reina Isabel II y el inicio del período denominado Sexenio Democrático. Como señaló María Victoria López-Cordón, «la Revolución de Septiembre fue una brusca sacudida en la historia del siglo XIX español, cuyos efectos se dejaron sentir ampliamente en toda la geografía del país»,1? ya que a partir de ella tiene lugar en el país el primer intento de su historia de establecer un régimen político democrático, primero en forma de monarquía parlamentaria, durante el reinado de Amadeo I de Saboya (1871-1873), y después en forma de república, la Primera República (1873-1874). Sin embargo, ambas fórmulas acabarán fracasando.
Información extraída de este enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Revoluci%C3%B3n_de_1868

lunes, 18 de septiembre de 2017

Fragata Méndez Núñez (Resolución).

Litografía de la fragata Resolución en el Dique de Cartagena (Murcia) en 1861.
Todocolección.
Entrada de la fragata “Resolución” en el puerto de Cartagena, a su vuelta del Pacífico. 
Xilografía aparecida el 20 de enero de 1867 en el periódico “El Museo Universal”. 
Fuente: Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
Fragata Resolución ca.1888.

El Méndez Nuñez fue una fragata blindada al servicio de la Armada española, que en origen fue la fragata de hélice de la Clase Lealtad Resolución (Ex-Nuestra Señora del Patrocinio).
La transformación en blindada consistió solamente en la instalación de una faja y un reducto blindado de 120 mm en el centro del costado, que protegía la máquina y la batería, donde se alojaban los 6 cañones de grueso calibre, continuando el resto del casco de madera sin protección.
Aún con el nombre de Resolución y antes de su transformación, participó en la campaña del Pacífico en 1866 formando parte de la escuadra mandada por Casto Méndez Núñez y bajo el mando del capitán de navío Manuel de la Pezuela, en donde tomó parte en los bombardeos de Valparaíso del 31 de marzo de 1866 y en la Batalla de El Callao, siendo el buque que sufrió menos bajas y daños y cuya artillería fue más eficaz. A su vuelta a España, se la rebautizó como Ntra. Sra. del Patrocinio, y tras comprobar las excelentes condiciones marineras que poseía tras su paso por el Cabo de Hornos, se decidió convertirla en fragata blindada en 1869.

Al año siguiente recibió su nuevo nombre, Méndez Núñez, en recuerdo y honor del marino fallecido el 21 de agosto de 1869. Tras la transformación fue adscrita a la escuadra del Mediterráneo y, a finales de 1872, a la escuadra de reserva, en la que le sorprendió la sublevación del Cantón de Cartagena, en el año 1873. El Gobierno declaró piratas a todos los buques sublevados. Participó en el Combate naval de Portmán, el 11 de octubre de 1873 entre la escuadra cantonal y la gubernamental. Fue dada de baja en 1888 y desguazada el año 1896 en Mahón (Menorca).
Información extraída de este enlace:


domingo, 17 de septiembre de 2017

Alba de Tormes (Salamanca).

Alba de Tormes (Salamanca).
Castillo de Alba de Tormes.
Genaro Pérez Villaamil 1842.
Ministerio de Cultura.
Alba de Tormes (Salamanca).
Vista actual del Castillo de Alba de Tormes.
Alba de Tormes (Salamanca).
Maqueta en miniatura de lo que se supone era el antiguo Castillo de Alba de Tormes.
Foto: Gerardo Nieto Arias.

Castillo de Alba de Tormes

La figura imponente de la Torre del Homenaje, o de la Armería, es parte sustancial del perfil de Alba de Tormes. También es elemento clave de la Ruta Urbana, que permite un recorrido sugestivo por el conjunto histórico.

Su origen es incierto; en un principio se cree que se levantó como mera atalaya y torre de defensa. Más tarde, en el siglo XV, comienza su verdadera trasformación de la mano de Don García Álvarez de Toledo, Primer Duque de Alba y origen de este linaje.

El castillo se convierte bajo el Gran Duque de Alba, Don Fernando Álvarez de Toledo, en una fortaleza palaciega que acogió una ilustre corte renacentista. Disponía de seis torres decoradas con mármoles y pinturas murales como las que se conservan en la Torre del Homenaje, unos frescos que muestran pasajes de la batalla de Mühlberg, pintados por Cristóbal Passin y Miguel Ruíz de Carvajal.

Tras el esplendor, el castillo sufrió los avatares del tiempo, luchas y enfrentamientos, principalmente de la Guerra de la Independencia, que redujeron su tamaño de forma considerable.

En la actualidad y tras diversas intervenciones, se puede visitar la Torre principal que acoge las mencionadas pinturas, el Aula de Interpretación y una exposición sobre el linaje de los Alba. La ascensión continúa hasta el mirador panorámico exterior, que permite una formidable visión del entorno.
Información extraída de este enlace: 

sábado, 16 de septiembre de 2017

Valencia.

Valencia.
El duque de Caylus junto al río Túria desde el muro de la Trinidad en 1762.
Se puede observar el antiguo convento San Pío V a la parte izquierda del grabado y el puente del Real en el medio,al fondo el desaparecido Palacio Real.
Valencia.
Vista del antiguo cauce del río Túria.
Google Maps.

viernes, 15 de septiembre de 2017

Valencia.

Valencia.
Vista interior de una posada en el Reino de Valencia en 1811.
De Launay Seulpou.
Alexandre Laborde-París.
Biblioteca Nacional de España.

jueves, 14 de septiembre de 2017

Ferrol (La Coruña).

Ferrol (La Coruña).
Vista general del dique de Campana en 1881.
La Ilustración Militar.
Ministerio de Cultura.
Ferrol (La Coruña).
Vista general del dique de Campana.
Google Earth.

El dique de la Campana fue creado para dar servicio a los barcos del arsenal militar y de los Astilleros de Esteiro que requerían de una infraestructura adecuada para aquellos tiempos.
Inaugurado en 1879, con la varada de la fragata ´Victoria´, el ingeniero militar General Andrés Avelino Comerma y Batalla, nacido en Valls (Tarragona) diseñó el Dique de la Campana y adaptó su peculiar estructura a los procesos de reparación y carenado de buques de la época.
El Dique de la Campana del arsenal de Ferrol está creado de cantería, fue el mayor del mundo y la mejor obra hidráulica del siglo XIX en España.
Es una auténtica montaña granítica invertida, con 145 m. de eslora, 27 de manga y 12 de calado.
En sus trabajos, que se prolongaron durante cinco años, tomaron parte 1.200 obreros. Unas 200 mujeres fueron las encargadas de retirar los escombros y las piedras, cargando a sus espaldas enormes cestos.
Además de su grandiosidad, también destaca por su ingenio: un curioso barco-puerta cierra la entrada del dique, aprovechando de forma eficaz el movimiento de las mareas.
Desde su inauguración han varado aquí más de 2.500 buques y el dique continúa operativo, lo que ofrece una clara idea de la calidad de su construcción.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Nules (Castellón).

Nules (Castellón).
Iglesia de San Bartolomé y San Jaime ca. 1938.
Portada del libro de su autor: Javier Torres Miralles.
Nules (Castellón).
Iglesia de San Bartolomé y San Jaime.
Plaza Mayor.
Foto: Francisco José Chapela Posse.

El primer templo en Nules se construyó hacia finales del siglo XIII y principios del  XIV. Sobre esta antigua edificación se elevó  un nuevo templo de estilo gótico que fue ampliado en el siglo XVII, cambiando su orientación. Hasta 1905 se fueron introduciendo modificaciones.  En 1938, durante la Guerra Civil, el templo fue dinamitado y destruido por las tropas republicanas. El edificio actual inició su reconstrucción en 1944 en estilo neoclásico.
En su interior hay una talla gótica de Santa María de 1430.

martes, 12 de septiembre de 2017

Valencia.

Valencia.
Antiguo cromo Liebig. 
Catedral de Valencia. Año 1912.
Extracto de Viande Liebig.
Cromo francés.
Todocolección.
Valencia.
Plaza la Virgen.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Valencia.

Valencia.
Tipos nacionales de la Exposición Universal.
Interior en una Horchateria de Valencia en 1867.
M. Fuippo Liardo.
Delcampe.

sábado, 9 de septiembre de 2017

Burgos.

Burgos.
Escena del drama de la Catedral de Burgos en 1869.
Asesinato del gobernador Isidoro Gutiérrez de Castro y Cossio donde fue linchado por la multitud.
Ministerio de Cultura.
Burgos.
Puerta del Sarmental.
Catedral de Burgos.
Foto: Angel F. Felicisimo.

Menos conocida como Puerta Sacramental, esta portada, abierta en el brazo meridional del transepto y asomada a la Plaza del Rey San Fernando, hecha de piedra, desde la que se accede salvando una pronunciada escalinata, fue construida aproximadamente entre 1230 y 1240. Se trata de uno de los mejores conjuntos escultóricos del clasicismo gótico del siglo xiii en España. Está dedicada al tema arcaizante de Cristo en Majestad, aunque empleando una plástica innovadora.

El elemento central y artísticamente más depurado es el tímpano, cuya ejecución se atribuye a un artista franco referido como el Maestro del Beau Dieu de Amiens. Lo que es indudable es la influencia de la escultura de la Catedral de Amiens en la magistral portada burgalesa. En este espacio casi triangular se representan a Jesús sedente como Pantocrátor mostrando el Libro de la Ley y, rodeándole, los Cuatro Evangelistas, en su caso representados de doble manera: icónicamente, con ellos mismos inclinados sobre sus pupitres de escritura redactando los Evangelios, y simbólicamente, por el Tetramorfos. Debajo, separado por un dintel, aparece un Apostolado al completo en pose sedente, atribuido a otro artista francés conocido como el Maestro del Sarmental. El tímpano es rodeado por tres arquivoltas que ocupan los 24 ancianos del Apocalipsis, tocando o afinando instrumentos musicales medievales, varios coros de ángeles y una alegoría de la Artes. Este conjunto iconográfico debió ser tallado por escultores locales dirigidos por los maestros franceses.


Fachada del Sarmental.
La puerta está dividida por un parteluz en el que aparece, cubierta por un dosel sobre el que se efigia al Cordero, una moderna estatua (sustituyendo a la deteriorada original, que pudo ser tallada también por el Maestro del Sarmental) representando a un obispo; es tradición identificar al retratado como D. Mauricio, aunque bien pudiera tratarse de D. Asterio o de San Indalecio, primer obispo de Almería, mártir y cristianizador de las tierras burgalesas. En las jambas laterales se encuentran esculpidas seis figuras, posteriores al resto de la portada, cuatro de las cuales representan a Moisés, Aarón, San Pedro y San Pablo; las otras dos no son fácilmente identificables.

Aunque la Portada concentra todo el interés, no puede pasarse por alto el resto del hastial, que escoltan robustos contrafuertes rematados en pináculos. Es trabajo posterior, de finales del siglo xiii. Sus dos cuerpos superiores, estructurados a semejanza del cuerpo central de la Fachada de Santa María, están ocupados por un rosetón y sobre él un conjunto de galería abierta con tres arcos con intradoses calados con triple cuatrifolio y apoyados en maineles frente a los que asoma una estatuaria interpretada como la Divina Liturgia, donde Cristo administra la Eucaristía flanqueado por doce ángeles ceriferarios y turiferarios.

En la actualidad, las visitas turísticas acceden a la Catedral por la Puerta del Sarmental.
Información extraída de este enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Catedral_de_Burgos

viernes, 8 de septiembre de 2017

Bilbao (Vizcaya).

Bilbao (Vizcaya).
Basílica de Nuestra Señora de Begoña en 1842
Genaro Pérez de Villaamil.
Ana Vega.
Bilbao (Vizcaya).
Basílica de Nuestra Señora de Begoña.
Calle Virgen de Begoña.

La basílica de Nuestra Señora de Begoña es el santuario de la Madre de Dios de Begoña, patrona del señorío de Vizcaya.
Edificio primitivo:
Gracias a un inventario realizado en 1503 se conoce que el templo primitivo consistía de una única nave techada en madera, con una capilla de piedra que contenía la virgen y un coro, así como una calostra o pórtico de madera. Nada sabemos sobre las dimensiones del edificio, pero probablemente sus trazas coincidan con las de la nave central de la presente basílica. Lo presidía un retablo de estilo flamenco, de gran tamaño, ya que contenía 14 tablas con imágenes de la vida de María. Posiblemente tuviera una configuración similar al retablo de la colegiata de Cenarruza, pero a mayor escala.
Edificio actual:
Las obras de construcción del presente santuario comenzaron en la primera década del siglo XVI, bajo traza de Sancho Martínez de Asego, la torre será diseñada por Martín de Garita. Consta de una amplia nave central con ábside poligonal y dos naves laterales levemente más bajas cubiertas con bóveda de crucería dentro del siglo XVII, sobre diez robustos pilares cilíndricos. A lo largo del siglo que duraron las obras, varió algo el rumbo unitario del estilo gótico, ya que, a mediados del siglo XVI, la portada principal se formula como un magnífico arco de triunfo manierista, que recuerda mucho a las obras castellanas de Rodrigo Gil de Hontañón. Lo demás guarda el estilo unitario gótico referido, aunque el Coro deja ver el talante clasicista de su tracista. Las obras se costearon gracias a las limosnas de los fieles, en su mayor parte vecinos de la Villa de Bilbao (en aquel tiempo independiente de la anteiglesia de Begoña). Testimonio de esto son los escudetes que coronan los pilares de la nave central, que contienen no las armas de familias nobiliarias, sino los emblemas de mercaderes y gremios de la Villa. La imagen de la Virgen no se pudo trasladar a su nueva iglesia hasta diciembre de 1603, cuando fue instala en un modesto altar. El historiador y artista Francisco Mendieta, pinta, en 1607, una escena de boda en el interior de la recién consagrada iglesia. En 1640 se contrata al arquitecto y escultor Pedro de la Torre la realización de un retablo que sustituyera a aquel, tan humilde, que pinta Mendieta. La ejecución de este retablo se deberá finalmente a Antonio de Alloytiz, escultor forutarra.
Begoña fue golpeada por la guerra el 5 de agosto de 1808, cuando las tropas napoleónicas, comandadas por el general Merlin, saquearon la Villa y el santuario, asesinando al párroco del mismo. Durante las últimas fases de la guerra, Begoña cobra una gran relevancia estratégica debido a su posición de dominio sobre la Villa. Este hecho provocará grandes destrozos en el edificio. Debido a esta ventaja estratégica, Begoña será elegida por Zumalacárregui para instalar una batería artillera durante el sitio de Bilbao, lo cual la convirtió en objetivo preferente de las tropas sitiadas en la iglesia. Pese a haberse mantenido casi indemne hasta la retirada de los carlistas, en 1835 las tropas liberales, para evitar su uso por el enemigo, procedieron a minar el campanario, desplomándose este sobre parte de las bóvedas, destruyéndolas. Una año después las tropas carlistas volvieron a intentar conquistar Bilbao, pero en esta ocasión fueron las tropas liberales las que ocuparon Begoña, transformándolo en fortín. La soldadesca quemó como combustible todo lo que quedaba en la iglesia, altares, retablos, armarios… incluso el entarimado del templo fue consumido por sus hogueras. La imagen de la virgen fue salvada gracias a que sus devotos tuvieron la precaución de trasladarla a la Iglesia de Santiago (hoy Catedral) de la Villa. El inventario ordenado por el gobierno en 1838 indica, aludiendo al estado de ruina del templo, que “ni aun tiene lo absolutamente preciso”.

Reconstrucción:
Las obras de reparación del templo fueron costeadas por el ayuntamiento de la anteiglesia, ya que el cabildo de Begoña se encontraba en bancarrota tras la guerra, y el 1 de agosto de 1841 la imagen fue devuelta a su santuario. Las obras de la nueva torre acabaron en 1850, aunque en 1862 un rayo derribaría su parte superior, tras lo cual se instaló el primer pararrayos de su historia. De esta época data el presente retablo, obra neobarroca de Modesto Echániz, en 1869.

Segunda guerra carlista:
En 1873 la guerra vuelve a Begoña, transformando de nuevo el santuario en fortaleza, primero por los carlistas, que, al ser expulsados se llevarán consigo la imagen. Tras la ocupación de la basílica por los liberales esta sufre un bombardeo continuo y varios intentos de incendio, de nuevo, desplomándose la torre sobre la bóveda de la nave.

Segunda reconstrucción e Intervenciones contemporáneas:
De nuevo, en 1876 se inician las obras de restauración, que culminaron con la finalización, por tercera vez, de la torre, en 1881. La nueva torre tendrá corta vida ya que en 1900, tras la coronación canónica de la imagen de la Virgen, comenzó la demolición de la misma. El 27 de marzo de 1908 Roma otorgó al templo el rango de basílica menor. En 1928 la iglesia fue consagrada de nuevo, luciendo ya la nueva torre, obra del arquitecto José María Basterra. Durante los años posteriores a la reforma litúrgica, se procedió a la eliminación del gran templete-expositor que se encontraba a los pies de virgen, así como de las estatuas de los apóstoles que jalonaban los pilares de la nave. En 1993 se acometen obras de limpieza de la piedra y reparación del reloj y carrillón de la torre.
Información extraída de este enlace:
 https://es.wikipedia.org/wiki/Bas%C3%ADlica_de_Nuestra_Se%C3%B1ora_de_Bego%C3%B1a

jueves, 7 de septiembre de 2017

Guadalupe (Cáceres).

Guadalupe (Cáceres).

Antiguo grabado de Nuestra Señora de Guadalupe en 1885.
Todocolección.
Guadalupe (Cáceres).
Nuestra Señora de Guadalupe.
Patrona de Extremadura desde 1907.
Foto: Leonor Celdran Fernández.

La Leyenda de la Virgen de Guadalupe (Extremadura)

La leyenda de la Virgen de Guadalupe se remonta hasta el siglo I del cristianismo, cuentan que la autoría de la talla correspondería a San Lucas y que muerto el evangelista en Beocia (actual Grecia), la imagen sería enterrada con él y seguiría su misma suerte.

A mediados del siglo IV tanto el cuerpo del evangelista como la imagen fueron trasladados a Bizancio (Constantinopla), desde allí la imagen fue llevada hacia Roma en el año 582. Por aquellos entonces se desató en la ciudad una terrible peste que acabó con la vida de muchas personas y entre ellas la del papa Pelagio II. Siendo elegido posteriormente papa San Gregorio Magno mandó hacer letanías y procesionar la imagen que tenía en el oratorio personal que no era otra que Nuestra Señora de Guadalupe. Estando en procesión se oyó un canto celestial similar al de unos ángeles que entonaban al aire loas a la Santa Virgen diciendo

“Alégrate, Reina del Cielo, alégrate. Aquí el que tú mereciste concebir y parir ya es resucitado según lo dijo”.

Justo después apareció sobre el conocido actualmente como Castillo de Sant'Angelo, un ángel limpiando la sangre de una espada. Después de todo esto la pestilencia cesó en la ciudad y San Gregorio se convirtió en un fiel devoto de la imagen.

Unos años más tarde, San Gregorio envió varias reliquias al arzobispo de Sevilla, San Leandro en agradecimiento por haberse ocupado de destruir la herejía de Los Arrianos. Entre esas reliquias se encontraba la imagen de la Virgen de Guadalupe. Yendo la imagen en un navío desde Roma hasta Sevilla se desató una terrible tempestad que puso en peligro al barco y a sus ocupantes, entonces uno de los clérigos, movido por la fe y la devoción sacó la imagen de la Virgen a cubierta y le suplicó con tanta humildad y devoción que cesase la tempestad que la tormenta amainó automáticamente. Conociendo San Leandro el presente enviado por el Papa salió al puerto a recibir a la imagen y con gran veneración fue trasladada a sus aposentos. Siendo posteriormente entronizada en la principal iglesia de Sevilla y venerada con gran fervor por todo el pueblo.

Pero la invasión árabe, en el año 711, hizo que algunos clérigos sevillanos tuvieran que huir de la ciudad hacia el norte peninsular llevándose consigo las reliquias que pudieron transportar, entre las que se encontraba la susodicha imagen de Nuestra Señora de Guadalupe. Adentrados en tierras extremeñas y para evitar su profanación enterraron tales reliquias en una zona montañosa cercana a un río conocido como Guadalupe.

Ya en pleno siglo XIV y casi finalizada la reconquista cristiana cuando reinaba en Castilla Alfonso XI andaba el vaquero cacereño Gil Cordero en compañía de otros pastores guardando su ganado en una dehesa llamada Guadalupe, cerca del río del mismo nombre. En un momento dado Gil Cordero se da cuenta que había perdido una vaca y salió inmediatamente a buscarla, al rato descubrió el cadáver del animal junto a la ribera del río Guadalupe, desconsolado decidió aprovechar su piel y al sacar la navaja para despellejar al animal volvió a la vida ante la mirada atónita del vaquero. En ese momento la figura de una mujer envuelta en luz que se identificó como la Virgen hizo acto de presencia exclamando:

"No temas. Yo soy la Madre de Dios, Salvador del li­naje humano. Toma tu vaca y llévala al hato con las otras y vete luego para tu tierra. Dirás a los clérigos lo que has visto. Di­les también de mi parte que te envío yo allá. Que ven­gan a este lugar donde ahora estás. Que caven donde es­taba la vaca muerta, debajo de estas piedras: hallarán una imagen mía. Cuando la sacaren, diles que no la mu­den ni lleven de este lugar donde ahora está, mas que hagan una casilla en que la pongan. Tiempo vendrá que en este lugar se haga una iglesia y casa muy notable y pueblo asaz grande".

Obedeciendo los designios divinos, Gil Cordero marchó a Cáceres y dio cuenta de lo sucedido tanto a las autoridades civiles como religiosas, pero nadie le creyó.

Llegó a casa turbado por todo lo que le había ocurrido y se encontró a su mujer en compañía de algunos clérigos y vecinos llorando desconsolada, su hijo había fallecido y estaba de cuerpo presente. Mirando el vaquero fijamente a su primogénito yaciente recordó como la Virgen había resucitado a la vaca y sin pensarlo demasiado hincó la rodilla en el suelo encomendándose a Nuestra Señora y con mucha devoción suplicó:

“Señora, Tú sabes la embajada que de tu parte trai­go y creo muy cierto ser esto por Ti ordenado, que yo ha­llase este mi hijo muerto, porque Tú mostrándote mara­villosa en me lo resucitar, sea más ligeramente creído de aquéllos a que soy aquí por Tu mandado venir. Pues que así es, Señora, suplícote que lo quieras resucitar y de aquí te lo ofrezco por Tu perpetuo servidor y de lo llevar a aquel lugar santo, donde Tú tuviste por bien de me aparecer".

Ante la mirada atónita de todos los presentes, el joven se levantó, como quien despierta de un sueño, todos quedaron maravillados de tan grandioso mila­gro, díjoles entonces el vaquero a los presentes:

"Señores, amigos, sabed que para dar fe al mensaje que yo os traigo, bien era menester que Nuestra Señora tuviese por bien de obrar esta tan gran maravilla, ya que por nuestros pecados muchas veces dudamos en aque­llas cosas que no vemos corporalmente".

Y dicho esto, les contó lo que le había sucedido junto al río Guadalupe. Aquel prodigio fue tan sonado que llegó a oídos de todos aquellos que no le creyeron en su anterior pregón. Y tanto sacerdotes como vecinos del Cáceres le acompañaron al lugar donde se le apareció Nuestra Señora. Cavaron donde Gil Cordero se encontró el animal muerto, y tal y como se predijo, no demasiado profundo, encontraron un pequeño sepulcro de mármol con una figura de la Virgen, acompañada otras reliquias y de unos documentos que contaban su historia de la imagen desde su creación a cargo de San Lucas hasta su posterior entierro por clérigos sevillanos en este lugar. Sacaron la imagen de la Virgen junto a las demás reliquias e hicieron una humilde choza de piedra y en su interior juntando algunas piedras crearon una especie de altar poniendo sobre él la imagen de la Virgen y quedando Gil Cordero y su familia como guardadores de la ermita.

Posteriormente, la historia fue conocida por el rey Alfonso XI que visitó la humilde ermita y mandó ampliarla para que se trasformara en un templo digno de la devoción de la Virgen de Guadalupe, A partir de ese momento se fue formando alrededor del santuario una puebla que fue reconocida por el mismo Alfonso XI como lugar de realengo. En 1389 el monasterio fue confiado a la Orden de los Jerónimos, siendo actualmente regentado por los Franciscanos.

A finales del siglo XV, la popularidad de Nuestra Señora de Guadalupe creció gracias a la especial veneración sentida por Cristóbal Colón, que llevaba consigo siempre una replica en sus viajes al nuevo continente. Cuenta la leyenda incluso que los días previos a su primera expedición americana Colon oró en el interior de la ermita de Guadalupe. Su devoción debió ser tal que al descubrir la Isla Karukera, en 1493 le cambió el nombre por el de Guadalupe.

Bajo la advocación de la Virgen de Guadalupe se conquistó el Nuevo Mundo. Existen además varias advocaciones marianas bajo el título de Virgen de Guadalupe en México, Bolivia, Uruguay, Perú, El Salvador, Filipinas y España.
Información extraída de este enlace: 

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Tarragona.

Tarragona.
Torre de Pretorio de Augustus según grabado de la época en 1806.
Todocolección.
Tarragona.
Torre del Pretorio.
Plaza del Rey.

El Pretorio ha sido, y es, uno de los edificios más emblemáticos de Tarragona. Su vida se prolonga desde unos siglos después de la fundación de la ciudad, el 218 aC hasta nuestros días.
En el nivel inferior de la actual torre se pueden observar, parcialmente enmascaradas por los muros posteriores, los restos de una puerta y un muro de sillares perteneciente a un destacado edificio del siglo I aC.
En origen, la torre del Pretorio, fue como ya se ha mencionado anteriormente, una gran torre lateral con escaleras que tenía como misión conectar los diferentes niveles del conjunto monumental formado por el circo, la plaza de la representación y el recinto de culto.
El Pretorio o Castillo del rey conserva, aún, la estructura de la torre o caja de escaleras de acceso al Foro y fue construida alrededor del 73 dC.
Una torre gemela a la del Pretorio subsiste en la Plaza del Pallol, en la Antigua Audiencia y es coincidente con ella tanto en estructura como en uso.
Según narran antiguos escritos, en los sótanos de la torre del Pretorio, fue martirizado el príncipe San Hermenegildo, hijo del rey Leovigildo, en el año 585.
Siglos más tarde, con la restauración de la ciudad 1129, la torre fue adecuada como residencia de uno de los señores de la ciudad: el normando Robert Bordet, el cual se convirtió en príncipe de Tarragona.


Fachada este del Pretorio
El castillo sale citado en varios textos de los siglos XII y XIII. Los continuos conflictos jurisdiccionales entre Robert Bordet y el arzobispo, el otro señor de la ciudad, condujeron en 1171 al asesinato de este último ya la fuga de Tarragona de la familia normanda, la que se tuvo que refugiarse en Mallorca.
A partir de este momento el edificio pasó a manos del conde de Barcelona, ??y fue la residencia permanente del veguer real.
El año 1281, durante el reinado de Pedro II el grande, el edificio fue asaltado y destruido por agricultores procedentes de algunos pueblos del Campo, los cuales se habían sublevado contra el veguer por las duras imposiciones a las que los sometía.
En el Castillo de Rey o Torre del Pretorio, se alojaron durante cortas estancias de tiempo algunos miembros de la realeza. Es el caso de Blanca de Anjou, la esposa de Jaime II (1310), o el propio rey (1306) el que llevó a cabo toda una serie de importantes obras de adecuación.
Pedro III, el Ceremonioso, años más tarde, reformó significativamente el palacio con la construcción de un nuevo piso, la sala gótica. Su situación privilegiada convirtió en un punto clave de vigilancia contra la piratería. En 1399 el edificio se convirtió en prisión, papel que volvería a desarrollar unos siglos más tarde.
El castillo dejó de ser residencia real en el siglo XV. En 1413 se convirtió en la oficina del procurador real y, poco a poco, fue adquiriendo funciones claramente militares, como depósito de material bélico. Años más tarde, en la torre estuvo acuartelado un regimiento de espingarders franceses, los que permanecieron hasta el 1462. En el siglo XVII, el edificio tomó la denominación de Quarter del rey, y en el siglo XVIII, la de cuartel de Pilatos. Al 1698 se documenta en él la sede de un regimiento de navarros. Entorno al 1721 alojar el regimiento de Sevilla número 36 y hasta en 1809 un regimiento suizo.
Durante la Guerra del Francés, el edificio, como toda la ciudad, fue ocupado por tropas napoleónicas, las cuales destruirlo parcialmente durante su fuga en 1813. Desde mediados del siglo XIX el edificio sirvió como prisión provincial, función que mantuvo hasta 1953.
A partir de ese momento comenzó un proceso de adecuación museográfica, convirtiéndose, en 1971, un anexo al Museo Arqueológico. A partir del 1986 la torre pasó a depender del Museo de Historia de Tarragona.
Información extraída de este enlace: http://www.tarracowiki.cat/wiki/Pretori


martes, 5 de septiembre de 2017

Madrid.

Madrid.
Arco de Cuchilleros 2001.
Calle Cuchilleros.
Rep. del grabado de Rex Tipton Sousa.
Madrid.
Arco de Cuchilleros.
Calle Cuchilleros.


El arco de Cuchilleros es obra de Juan de Villanueva, quién tras el incendio de la Plaza Mayor en 1790, cerró completamente la plaza habilitando una serie de arcadas para su acceso.2

El origen de su nombre está en la calle de Cuchilleros a la que da salida, y en la que estuvieron los talleres del gremio de cuchilleros que suministraban sus artículos al gremio de carniceros concentrados en el interior y aledaños de la plaza Mayor.

En la actualidad, tanto la Plaza Mayor como el arco y calle de Cuchilleros son un destacado punto turístico de la capital de España.
Información extraída de este enlace: https://es.wikipedia.org/wiki/Arco_de_Cuchilleros

domingo, 3 de septiembre de 2017

Valencia.

Valencia.
Cartel publicitario de la Tintorería Soto.
Calendario de 1935.
La escena representa el Mocador de Sant Donis.
Todocolección.

Comercio expandido a primeros del siglo XX con un total de quince sucursales repartidas por la ciudad de Valencia,siendo el primero el de la antigua calle Chapa 82.


sábado, 2 de septiembre de 2017

Granada.

Granada.
Patio de la Alberca (Alhambra). 
Litografía de 1850. Dibujo del natural de Parcerisa. Procede de la obra, 
Recuerdos y Bellezas de España, 1839 – 1872, 12 tomos. 
Tomo del Reino de Granada, Francisco Javier Parcerisa.

Granada.
Patio de los Arrayanes.

El Patio de los Arrayanes se ha llamado de diversas formas a lo largo del tiempo. La actual denominación (al igual que la de Patio de los Mirtos) se debe a los macizos de arrayanes (o mirtos) cuyo color verde vivo contrasta con el piso de mármol blanco del patio, y que rodean al estanque central. También se le llamó Patio del Estanque o de la Alberca, precisamente por este estanque, de 34 metros por 7,10 metros, que divide el patio longitudinalmente y se abastece de agua gracias a dos pilas de mármol situadas en cada extremo. A ambos lados del patio se encuentran dos naves de aposentos y, en los lados menores, se levantan unos pórticos, sostenidos por columnas de capiteles cúbicos, de siete arcos semicirculares adornados con rombos calados e inscripciones de alabanza a Dios. El arco central es mayor que los otros seis, y presenta enjutas macizas con decoración de ataurique y capiteles de mocárabes. 

La galería sur tiene en sus extremos alacenas con vasares de mocárabes y la siguiente leyenda: «La ayuda y la protección de Dios y una victoria espléndida para nuestro Señor Abu Abd' Allah, emir de los musulmanes». La inmensa mayoría de las inscripciones que aparecen en este patio son loas a Dios o al emir. Las dependencias que existían en este pórtico sur fueron parcialmente demolidas para construir el Palacio de Carlos V. En la planta superior, sobre un corredor, encontramos una galería de seis arcos y dintel más elevado en el centro, con zapatas de madera, escalonadas y cubiertas de ataurique, con celosías de fines de siglo XIX. 

Como ya hemos indicado con anterioridad, existen distintas habitaciones que han desaparecido pero de las que se han encontrado indicios que nos permiten saber que existieron. El derribo de estas estancias ha hecho crecer la leyenda de que el emperador Carlos V destruyó el palacio de invierno de la Alhambra para edificar el suyo, aunque diversos estudiosos, si bien no se han puesto totalmente de acuerdo en qué era lo que había en aquellas habitaciones, sí coinciden en señalar que no existe ningún indicio de la existencia de ese palacio de invierno. 

Las naves laterales eran utilizadas como residencia de mujeres. En la planta baja existen varias puertas que conectan (o conectaron) con distintas dependencias. La decoración del patio en esta galería, excepto el zócalo de azulejos se rehizo durante el siglo XIX, adornándola como el pórtico opuesto. 

En la parte superior de la galería norte, tras la que se alza la Torre de Comares, existe un parapeto con dos pequeñas torres laterales, que se rehicieron en 1890 al arder el techo de esta galería y el de la sala siguiente. Los extremos de la galería presentan alacenas con arcos, cúpulas y vasares de mocárabes, sobre un zócalo de azulejos de finales del siglo XVI, el cual presenta una inscripción en su parte superior correspondiente a un poema de Ibn Zamrak, en honor de Mohamed V tras la conquista de Algeciras en 1368.
Información extraída de este enlace: